Recetas saludables

Nutrición          Trucos de cocina          Dietas          Recetas saludables         Tabla de calorias         Enlaces         Conctáctenos

Inicio

 

 

 

Recetas de cocina curativas para

Acné

Acidez

Adelgazar

Afrodisíacos

Anemia

Arrugas

Artritis

Asma

Aumentar el peso

Bronquitis

Caída de cabello

Cálculos biliares

Cálculos renales

Cáncer

Cáncer de colon

Cáncer del seno

Celulitis

Circulación

Cistitis

Colesterol

Colitis

Corazón

Dejar de fumar

Depresión

Diabetes

Diarrea

Diverticulosis y diverticulitis

Embarazo

Enfermedad celiaca

Estreñimiento

Estrés

Fibromialgia

Flatulencia o gases

Gastritis

Gota

Fatiga y cansancio

Hemorroides

Hernia del hiato

Hipertensión

Hipertiroidismo

Hipoglucemia

Hipotiroidismo

Indigestiones

Inflamaciones

Infecciones urinarias

Infecciones vaginales

Infertilidad masculina

Insomnio

Insuficiencia renal

Intolerancia a la lactosa

Llagas en la boca

Memoria

Menopausia

Migraña

Osteoporosis

Piel seca

Problemas bucales

Próstata

Psoriasis

Reflujo

Resfriado

Retención de liquidos

Síndrome del intestino irritable

Sindrome premenstrual

Sindrome metabólico

Sinusitis

Sistema inmunológico

Triglicéridos

Úlceras

Várices

Vesìcula biliar

Visión ocular

 

Jugos curativos para diferentes dolencias

Jugos curativos para adelgazar

Sopas curativas

 

Recetas saludables de cocina

Arroces

Aves 

Bocadillos

Carnes

Ensaladas

Mariscos

Pan

Pescado

Pastas

Helados

Postres

Sandwiches

Sopas y cremas

Vegetales

   

Conctáctenos

 

Conctáctenos

 

 

 

¿Por qué ocurren las alergias alimentarias y qué hacer al respecto?

 

Las alergias a los alimentos ocurren cuando el sistema inmunitario, encargado de defender el organismo, confunde las proteínas de un alimento con un invasor que podrían enfermarnos y lanza un ataque.

 

Dependiendo del tipo de alimento que se  ha consumido y del organismo de cada persona, las consecuencias pueden ser congestión nasal, trastornos digestivos, comezón, hinchazón de la boca y las manos e incluso problemas para respirar.

Hasta alimentos saludables como la leche baja en grasa o el trigo son capaces de provocar este tipo de reacción.

Las alergias alimentarias se dan más frecuentemente en los niños y desaparecen al crecer. Sin embargo, existen algunas personas que sufrirán durante toda su vida de alergias alimentarias principalmente de cacahuates (maníes), los mariscos, los huevos, la soya, el trigo, etc.

Es importante observar que las alergias alimenticias, en términos generales, son hereditarias. De hecho, si el padre o la madre de alguien tiene una alergia a un determinado alimento, la probabilidad que el hijo desarrolle una alergia semejante se incrementa de un 20 a un 30 por ciento. Si ambos padres son alérgicos, este riesgo se eleva a un 40 ó 70 por ciento.

Muchas investigaciones se han realizado con el fin de determinar las causas de este tipo de alergia.  En este sentido, se ha podido observar que para evitar el desarrollo de las alergias alimenticias se debe evitar dar alimentos sólidos a los bebés hasta los 6 meses de edad y evitar la leche de vaca hasta que cumplan al menos un año. Además, el huevo debe evitarse hasta después de que hayan cumplido 2 años y no deben comer pescado ni cacahuates hasta que tengan 3. 

Otros estudios han demostrado que los bebés a los que se les da pecho obtienen la flora intestinal de la leche de sus mamas y eso los ayuda a formar sus sistemas inmunitarios que los protegen de las alergias.

 

¿Cómo comer con confianza?

Leer las etiquetas de los productos Una medida para prevenir las reacciones alérgica provenientes de lo que comemos consiste en leer con cuidado las etiquetas de los productos.

Nunca se debe suponer automáticamente que un producto dado no contiene el ingrediente dañino.  Si sé es alérgico al cacahuate, por ejemplo, es obvio que no debe comer crema de cacahuate (mantequilla de maní). No obstante, es posible encontrar cacahuate en polvo en muchos alimentos más, por ejemplo, los chocolates.

Para complicar aún más las cosas, las industrias de alimentos a veces sorprenden a sus clientes modificando los ingredientes de sus productos. El hecho de que un alimento no contenga el ingrediente dañino actualmente no significa que nunca será así. Hay que seguir leyendo las etiquetas.

Consumir alimentos probióticos que contenga lacto-bacilos  Se ha podido observar que algunas personas que sufren de este tipo de alergias, al consumir probióticos disminuyen los síntomas, pero debe ser consumido durante cierto tiempo que puede ser hasta un año.  Se recomienda obtener los probióticos de los alimentos, entre ellos el yogur, el suero de leche y la leche de soya en lugar de comprar suplementos.

Aprender el vocabulario común de ciertos alimentos procesados.  En el mundo del procesamiento de los alimentos, en ocasiones, se les asigna a los alimentos nombres un poco especializado. Si una persona tiene, por ejemplo, una alergia a los lácteos, no tardará en averiguar que ciertos ingredientes, como la caseína (casein) y el suero (whey), son tan peligrosos como un vaso de leche.   En este sentido, se recomienda solicitar a un doctor alergólogo que suministre una lista completa de los productos e ingredientes y sus complicados nombres.

Tener cuidado a la hora de comer en restaurantes Aunque se conozca cuáles alimentos se deben evitar, comer en restaurantes significa que no se puede tener un control pleno del contenido de los platos.  Por esa razón, resulta una buena idea pedir al mesero que interrogue al cocinero. Hay que hacerle preguntas acerca de los aceites, los condimentos y cualquier otro ingrediente que pueda causarle problemas.

Una manera de asegurar que la cena no se convierta en una desagradable sorpresa es explicándoles a las personas la gravedad de la alergia. Deben estar advertidas del peligro de que la enfermedad se manifieste no sólo por probar ciertos ingredientes sino también por el contacto con los objetos tocados por estos ingredientes, como parrillas, cucharas y tazones (recipientes) de cocina. Una vez que entiendan la verdadera gravedad de la situación, pondrán más atención a lo que colocan en el plato.

Sustituir alimentos Algunos alimentos son muy fáciles de eliminar porque se les puede sustituir con relativa facilidad. Las personas alérgicas a la leche de vaca, por ejemplo, frecuentemente cambian a leche de soya o de arroz. Estos productos con frecuencia están enriquecidos con calcio, de modo que se obtienen los beneficios de la leche sin sus problemas.

En cuanto al pan de trigo, se puede sustituir por  pan elaborado con harina de arroz, por ejemplo, pero no sabe igual que el pan de trigo ni tiene la misma textura. Algunas opciones

 

Recetas saludables para la alergia alimentaria

Yogur de banana

Ingredientes

1 litro de leche desnatada.

1 yogur desnatado

250 g de banana

 

Preparación:

Hervir la leche hasta 60 °C. Mantener cociendo a esa temperatura, y batir tres minutos con la batidora. Añadir el yogur y continuar batiendo la mezcla.

Seguir la cocción durante un minuto más, y batir bien la mezcla. Retirar. Dejar tapada la leche con el yogur en una nevera durante ocho horas.

Agregar las frutas del bosque a la mezcla antes de servir para que el yogur coja su sabor. Presentar en vasitos.

 

Vínculos patrocinados

 

Conozca también

Recetas saludables y remedios caseros para el asma

Recetas saludables para la intolerancia a la lactosa

Recetas saludables para el síndrome del intestino irritable

 

 

 

 

 

 

 

Desea conocer más recetas de cocina caseras, fáciles y rápidas

Síguenos en

 

Nutriciòn infantil

De 9 meses a 1 año

De 1 a 2 años

De 2 a 4 años

De 4 a 5 años

 

Diccionario culinario

 

Alimentos que son fuentes de:

Ácido fólico

Calcio

Niacina

Selenio

Potasio

Vitamina A

Vitamina C

Vitamina D

Vitamina E

Fibras

 

Frutas curativas y sus recetas saludables

Albaricoque

Aguacate

Arándanos

Banana

Fresa

Frutos secos

Granada

Higo

Kiwi

Limón

Mandarina

Mango

Manzana

Melocotòn

Melón

Naranja

Papaya

Pasitas

Pera

Pimientos

Piña

Sandia

Toronja o pomelo

Uvas

 

 

Hortalizas y vegetales curativos

Ajo

Berenjena

Brócoli

Calabaza

Calabacín

Cebolla

Endibia

Espárragos

Espinaca

Germinados

Guisantes

Hinojo

Nabo

Okra o quimbombo

Papas

Pepino

Perejil

Puerro

Remolacha

Tomate

Zanahorias

 

Granos y cereales curativos y sus recetas saludables

Amaranto

Arroz

Arroz integral

Avena

Chia

Fríjol

Lentejas

Maíz

Quinoa

Soya

Trigo

 

Otros alimentos curativos

Aceite de oliva

Aceite de onagra

Algas

Especias

Menta

Pescado

Pistacho

Probióticos

Setas

Té verde

Tofú

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este sitio sólo proporciona orientación y no tiene la intención de sustituir la atención medica profesional.  Ninguna información suplanta totalmente la revisión minuciosa del especialista.

 COPYRIGHT (C) 2006, www.recetas-saludables.com  con todos los derechos reservados. El contenido de esta página no es libre para ser usado en otros sitios. No copiar sin la autorización previa y escrita de la autora.