Recetas saludables para diverticulosis y diverticulitis
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Cuando una persona ejerce presión
excesiva en el área de colon debido al estreñimiento o al uso crónico de
laxantes pueden aparecer bolsas o sacos del tamaño de un guisante o una uva (conocidas
como divertículos) en las paredes del intestino grueso, por lo general, cerca
del recto.
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Este problema recibe el
nombre de diverticulosis y su inflamación; diverticulitis
Muchas personas tienen estas bolsas
(cerca del 10 % cuentan con más de 40 años y cerca de la mitad de la población
que excede los 60 poseen diverticulosis) sin presentar síntomas.
Sin embargo, alrededor del 20% de las
veces estos sacos se pueden infectar o inflamar causando la diverticulitis lo
cual, muchas veces, puede requerir de un tratamiento médico y hasta una cirugía.
La diverticulitis presenta síntomas
como:
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Dolor abdominal intenso especialmente
en la parte baja e izquierda del abdomen
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Fiebre
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-
Náuseas y vómitos.
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Sangrado rojo brillante ocasional por
el recto, que puede no ser doloroso.
Es importante observar que, en algunos
casos, la diverticulitis es difícil de distinguir del síndrome del colon
irritable, puesto que tienen síntomas
muy parecidos.
Alimentos para combatir la diverticulosis y diverticulitis
Es importante que la persona adopte una
dieta alta en fibras con mucho líquido, ya que según estudios, se reduce el
riesgo de diverticulitis en un 40%, en comparación con quien come poca o nada de fibra. En este sentido, se puede mencionar los
siguientes alimentos:
Alimentos ricos en fibra soluble e
insoluble. Estos incluyen manzanas, frutos rojos, toronjas, mangos, nectarinas,
naranjas, peras, frutos secos, espárragos, brotes de soya, brócoli, col de
Bruselas, repollo, zanahorias, coliflor y apio.
De todos estos alimentos, tal vez el más destacado es la nuez debido a que han sido asociadas con el
20% de disminución de las complicaciones de la diverticulitis.
Recetas saludables para la diverticulosis y diverticulitis
Receta saludable #1: Lomo de pavo al curri con penne y
espárragos asados
Esta receta brinda 4 porciones En cuanto a su información nutricional, tiene
330 calorías por porción y19 por cientode grasa.
Ingredientes
6 onzas de penne multigrano (cerca de
2 tazas)
12 onzas de lomo de pavo orgánico,
cortado en tajadas de 2,5 cm
2 cucharaditas de polvo de curri
3 tazas de cabezas de espárragos,
cortadas en tronquitos de 2,5 cm
3 cucharaditas de aceite de ajonjolí
oscuro
1/2 taza al 2 por ciento de yogur
griego
1/2 de cucharadita de sal marina
Semillas de ajonjolí tostadas
(opcional)
Precalentar el horno a 230 °C. Cocinar
los penne de acuerdo con las instrucciones del paquete. Mientras tanto, mezclar el pavo con el polvo de curri en un recipiente grande.
Agregar los espárragos y 1 cucharadita de aceite; revolver bien. Extender la mezcla en una capa, en una
sartén de 15 x 10 cm; hornear por 10 minutos o hasta que el pavo ya no esté
rosado y el centro de los espárragos esté crujiente y tierno.
Escurrir los penne y devolver a la
misma olla. Incorporar el yogur y mezclar bien. Agregar la mezcla del pavo y de nuevo mezclar bien. Llevar a los platos
y cubrir con la sal marina y las restantes cucharaditas del aceite. Adornar a
su gusto.

Receta saludable #2: Espárragos con migas a la naranja
Esta receta es para 6 personas. En cuanto a su información nutricional, por
ración 16,6 g de grasa; 244 kcal
Ingredientes
40 g de mantequilla
2 cucharadas de aceite de cacahuete
105 g de migas de pan duro
2 cucharadas de corteza de naranja
finamente rallada
2 dientes de ajo machacados
750 g de espárragos limpios
8 ramitas de estragón
80 g de queso parmesano en láminas
finas
Calentar la mitad de la mantequilla y
del aceite en un wok o una sartén grande. Freír removiendo las migas con la
ralladura hasta que se doren ligeramente; retirar del wok.
Calentar el resto de la mantequilla y
del aceite en el wok; freír removiendo el ajo y los espárragos por tandas hasta
que los espárragos estén tiernos. Servir los espárragos con el estragón, las
migas y el queso,
Recomendaciones
Evitar alimentos ricos en grasa y carnes rojas, ya que, su
consumo, puede aumentar el riesgo de sufrir esta dolencia.
Consumir entre 20 y 35 gramos de fibra
al día. Para aumentar la cantidad de fibra de la alimentación, se debe consumir
cuando menos una ración de fruta, vegetales o cereales en cada comida.
Probar un complemento. Si al ingerir alimentos
con fibras como las fruta, las leguminosas y los vegetales se sufre de
retortijones, se puede probar un complemento de fibra que se toman en forma
granulada (mezclados con agua o jugo) o de obleas (tragados, cuando menos, con
un cuarto de litro de agua). Éstos ablandan y aligeran el sedimento intestinal,
lo que evitará la formación de esas bolsitas.
Rociar salvado. El salvado de trigo y el
salvado de avena también son estupendas fuentes de fibra. Una forma fácil de consumirlos, es rociarlos
encima de una ensalada mixta, yogurt, licuados o, incluso, añadirlo a una sopa o
un guisado.
Tomar mucha agua. Se recomienda beber
entre seis y ocho vasos de 250 mililitros de agua u otras bebidas con pocas
calorías. Esto también ayuda a ablandar y aligerar las heces, con lo que se
disminuye la presión que producen las bolsitas en el colon.
Recortar el café. Se cree erróneamente
que el café ayudar al movimiento de evacuación intestinal. Sin embargo, una dosis elevada de café lo
único que hará es acentuar la diverticulosis. La cafeína es diurética y el sedimento
intestinal sin agua se endurece, lo que provoca el malestar. Una cantidad
excesiva de cafeína también llega a provocar que los músculos del colon se
contraigan más, lo que impide evacuar. Por ello, se aconseja empezar a tomar
café descafeínado, o cuando menos disminuir la cantidad del café completo, si se
padece de diverticulosis.
Acudir al doctor si se presenta un
dolor agudo en la parte inferior izquierda del abdomen y fiebre, ya que podría
haberse reventado un saco diverticular y las bacterias pueden haberse
diseminado a la cavidad abdominal. Todo
ello puede facilitar la formación de un absceso cerca del colon o producirse
peritonitis, una inflamación de la membrana que cubre la cavidad abdominal. De allí la necesidad de recibir un
tratamiento médico de inmediato.
Igualmente, si se nota algún cambio en
los hábitos intestinales o existe sangrado rectal, es necesario consultar con
el médico, ya que estos síntomas también pueden indicar la presencia de una
enfermedad más seria, como el cáncer colorrectal.
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